Cómo tener una discusión constructiva en una reunión (sí, ha leído bien)

En ciertas situaciones, las discusiones pueden ser inevitables. Esta es la forma de volverlas constructivas.

Ya se trate de comentarios pasivo-agresivos, malas miradas o rodeos al decir algo, las discusiones en reuniones pueden ser muy desagradables (o divertidas, según su punto de vista). Independientemente del tema, es fácil que una pequeña discusión se convierta en toda una batalla verbal. 

Por supuesto, existe una solución frecuente para calmar la tensión durante las discusiones que puede modificar para sus propios eventos: la presencia de un moderador. 

Le presentamos cinco consejos para gestionar discusiones constructivas en su próxima reunión, sacados de un reciente artículo de Harvard Business Review sobre cómo enfrentarse a desacuerdos en el trabajo. (De verdad, es posible).

1. No tenga miedo

Según sugiere el artículo de Harvard Business Review, que está en la naturaleza humana evitar los desacuerdos y las situaciones que puedan hacernos daño. Sin embargo, los asistentes a la reunión que se muestran en desacuerdo con un tema abren nuevas vías de pensamiento que logran que los demás puedan cuestionarse sus propias opiniones. 

¿Cuál es el aspecto esencial? No tenga miedo de la discusión. El conflicto puede resultar productivo.

2. Motive a los asistentes a pedir permiso 

Aunque puedan ser productivas, ciertas discusiones siguen resultando desagradables. ¿Cómo puede suavizarlas? Avise con antelación de que ambos puntos de vista son diferentes. 

Pedir permiso de replica crea una especie de red de seguridad psicológica que permite a la otra persona prepararse mentalmente para escuchar la opinión contraria. Además, es de buena educación. 

3. ... pero déjelos hablar (cuando les toque)

Aunque motivar a los asistentes a debatir de forma educada crea un ambiente positivo, puede resultar contraproducente tener miedo de decir la verdad. Tampoco es buena idea permitir que se convierta en algo personal, pero debe dejar que sus asistentes se quejen. 

Limite, no obstante, el tiempo para ello. Sus asistentes tienen derecho a dar su opinión libremente, pero eso no significa que una sola persona esté hablando durante toda la reunión. Avise a sus asistentes que los oradores tienen un tiempo máximo para dirigirse al grupo. 

4. Sea empático 

Como moderador de la reunión, lo último que debe hacer es tomar una postura. Es posible que los asistentes busquen su apoyo (especialmente si trabajan con usted), pero debe escuchar con empatía a todo el mundo. 

5. Apoye a las personas que tengan miedo de dar su opinión 

Aunque algunas personas se sienten bien con un micrófono en la mano, muchos de sus asistentes se sentirán intimidados ante la posibilidad de decir lo que piensan a un superior o compañero. Debe hacer planes para ambos tipos de personas. 

Puede organizar un foro de preguntas antes del evento y permitir que los asistentes envíen consultas de forma anónima. También puede ofrecerles la oportunidad de hacer preguntas en medio de la reunión mediante sus teléfonos móviles o en papel. 

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