Idea de inspiración: Los postres artísticos muestran el talento del chef

Reinvente uno de sus platos creando un espectáculo de arte culinario

Los postres suelen ocupar un lugar único, tanto en nuestra mente como en las mesas de los eventos más especiales. De hecho, Julia Child una vez comentó que “una fiesta sin pastel es solo una reunión”; una observación que los que nos dedicamos al mundo de las reuniones no nos hemos tomado para nada de manera personal, ya que la frase “solo una reunión” difícilmente engloba el tipo de encuentros en los que nos especializamos.

Sin embargo, es todavía más interesante lo que les sucede a los chefs cuando utilizan sus habilidades culinarias para adentrarse en el reino del postre. Conocidos por sus innovaciones técnicas y su meticulosa atención a los detalles, los chefs pasteleros son especialmente famosos por su excepcional creatividad; tanta que su proceso de creación y su producto podrían encajar perfectamente en el campo de las artes.

Ahora, imagine que sus invitados, ansiosos por degustar alguna delicia, son acompañados a un comedor colectivo donde los chefs pasteleros los esperan preparados, cuchara en mano, junto a mesas grandes con salsas y guarniciones. Tan pronto como empiecen las sonrisas y los susurros, los chefs (blandiendo cubiertos en lugar de pinceles) se ponen a trabajar dibujando originales salpicaduras, espirales y florituras propias de Jackson Pollock, en las que utilizan como pinturas ganache de chocolate, cacao en polvo, coulis de frutas y bayas frescas.

Tanto si lo realiza un solo chef ante un pequeño grupo de personas como si se trabaja con multitudes para grandes eventos, esta propuesta artística hace que el postre pase de ser un simple bufé estático a transformarse en una experiencia de sumersión en vivo que hará que los asistentes hablen, saquen fotografías y las compartan. 

“Es un auténtico teatro culinario”, afirma Brad Nelson, vicepresidente gastronómico y chef ejecutivo internacional de Marriott International. “El espectáculo es una sorpresa para los asistentes y el resultado parece arte moderno. Es una forma de caos controlado que permite observar la creatividad del chef en su máxima expresión”.

“Este formato funciona sobre todo para servir un postre en una celebración fulgurosa o después de una recepción”, añade Brad, “aunque no está limitado a sabores del lado dulce del espectro”. ¡Después de todo, si le da al chef un poco de libertad seguro que lo sorprenderá! Utilizando la tabla como lienzo y los ingredientes como medio, el chef ejecutivo Luca Nania ha creado espectaculares y sabrosas presentaciones, elaboradas a base de carnes finamente cortadas, quesos, vegetales y salsas en el restaurante Casalingo del JW Marriott Beijing Central. Sus toques artísticos sobre la convencional tabla de embutidos crean un plato perfecto para servir durante un descanso a media mañana o como aperitivo.

Lo que hace que esta tendencia no pase de moda es que satisface muy bien diferentes deseos: el deseo del chef de poder ser creativo, el deseo de los asistentes de entretenerse y emocionarse, y el deseo de los planificadores de vivir una experiencia totalmente nueva y envolvente. Se trata de una expresión artística que todo el mundo puede saborear.

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